Historia

¿DE DÓNDE VENIMOS CAMINANDO?

En el marco internacional, algunas décadas atrás, América Latina fue el escenario de la búsqueda de maneras diferentes de hacer comunicación a favor de los sectores que habían estado marginados por parte de los Estados: se trata de una propuesta muy propia de la región, conocida como la Comunicación Alternativa. Las experiencias demostraron la viabilidad de promover procesos de diálogo y participación desde las bases de la sociedad, con la finalidad de mejorar las condiciones de vida.

Tiempo después, se llevaron a cabo experiencias patrocinadas por entidades internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en coordinación con algunos países de Latinoamérica, en las cuales se implementaron proyectos de desarrollo que hicieron un uso especial de la comunicación: El uso de los medios audiovisuales como herramienta para realizar diagnósticos de necesidades en las comunidades, el uso del video para promover la reflexión sobre los mismos problemas locales y generar propuestas de trabajo, el uso de las radios para crear redes de comunicación entre los protagonistas de los proyectos de desarrollo, son sólo algunas de las experiencias que nacieron con el apoyo de la FAO,  y que pasaron a ser conocidas como “comunicación para el desarrollo”.

Años después, la Comunicación para el Desarrollo sigue estando vigente. Especialmente en los países de la región centroamericana y en particular, en Guatemala. Ha quedado demostrado que no es posible iniciar un proceso de desarrollo en cualquier comunidad, sin la participación de sus ciudadanos y ciudadanas. Los marcos regulatorios se han ido abriendo cada vez más, a la participación de los sujetos. Así, aún con sus limitantes, el sistema de los Consejos de Desarrollo en Guatemala, es una instancia para que las personas se puedan involucrar en la construcción del desarrollo de sus comunidades.

Sin embargo, en este marco de acción, se hace necesaria una comunicación que funcione como herramienta de apoyo de estos sistemas y procesos. Es por ello, que nace el Centro de Comunicación para el Desarrollo.