Jul 22 2010
Jun 10 2010
Comunicado ante el revés en la lucha contra la impunidad en Guatemala

Así como entendemos que el desarrollo pasa inevitablemente por el camino del respeto y cumplimiento de los derechos humanos de todos y todas; también comprendemos que el avance de las sociedades no se puede lograr aumentando la zarza de la impunidad, procreadora de la injusticia que nos corroe como pueblo guatemalteco.
Lamentamos profundamente la decisión del Dr. Carlos Castresana de renunciar a su cargo como Comisionado de
Insistimos en el diálogo como única comunicación posible para la resolución de los conflictos y nos parece vergonzante que nuevamente nos hallemos en una guerra no de ideas, sino de arengas entre distintos grupos y representantes, que únicamente logran polarizar las posiciones y cegar las decisiones.
Los medios de información nuevamente han sido utilizados como pedestales de ignominias y no como canales de acercamiento, situación acentuada por las obvias y penosas campañas politiqueras con fines electorales que desde ya empañan el espacio público. ¿Cuándo los micrófonos dejarán de ser armas de ataque y se convertirán en amplificadores de ideas constructivas? La respuesta parece recaer en relación a la construcción de nuevos ciudadanos y cuidadanas, sin dogmas ni fanatismos.
Consideramos que las acusaciones en contra de la máxima autoridad del Ministerio Público, deben ser tomadas en cuenta y que no caigan en saco roto, como ha sucedido en anteriores querellas similares; hacemos un llamado al gobierno para que fuera de declararse bajo cualquier etiqueta ideológica, se ajuste a principios universales como la justicia y la honradez; a las instituciones que continúen en la lucha y al pueblo en general que éste sea un llamado para despertar la conciencia y el compromiso de que esto sólo cambia, si nosotros cambiamos.
Reiteramos nuestra invitación por construir una sociedad basada en el diálogo entre ciudadanos y ciudadanas, donde las autoridades sean garantes del ejercicio de todos nuestros derechos de manera plena, lo cual incluye romper con el círculo de la impunidad, sólo así podemos hablar de un desarrollo para Guatemala.
Sep 18 2009
Comunicación: clave para solucionar el grave problema de desnutrición en Guatemala
Mientras el mundo se lamenta y cuida las heridas de la “crisis financiera” global, en Guatemala nos topamos nuevamente con un problema que no por recurrente, deja de ser grave: el estado de desnutrición crónica y aguda de cientos de miles de niños y niñas.
El problema es claramente multicausal y con orígenes históricos que se remontan a los años de colonia y posterior criollisación del país. La falta de tierras cultivables en manos de los campesinos, la falta de desarrollo agrícola, el marcado cambio climático y calentamiento global, la acentuada ausencia de educación, el poco acceso a los servicios de salud, las barreras culturales, la idiosincracia particular de sectas cristianas que prohiben ciertas prácticas del cuidado de la salud, las promesas sin fundamento de gobernantes sin programa, la nula visión política de desarrollo rural y de largo plazo, sostenible, y un larguísimo etcétera; todas son causas y explicaciones valedaras de cómo hemos llegado a esta situación.
Según el estudio “Alza de Precios, Mercados e Inseguridad Alimentaria y Nutricional en Centroamérica”, realizado el PMA, en un período de 18 meses, finales del 2006 y principios del 2008, el número de pobres se incrementó en casi un millón a raíz del aumento de precios de los alimentos.
En Guatemala, surgieron 229 mil nuevos pobres, incrementándose también el grupo de personas viviendo en extrema pobreza.
Las últimas cifras disponibles indicaban que Guatemala había reducido la pobreza de un 56% en el
Para el 2004, el PMA y
En 15 años, de 1987 al 2002, Guatemala redujo la desnutrición crónica apenas del 57.9% al 49.3%.
En mayo del 2008, el Gobierno de Guatemala impulsó un plan de atención coyuntural ante la situación de inseguridad alimentaria y nutricional, con énfasis en 45 municipios priorizados.
Y esas han sido las respuestas institucionales: “coyunturales”. Hoy en día volvemos a vivir de nuevo uno de esos períodos de campañas de recolección de alimentos, efusivos discursos en demanda de atención a los desnutridos, acaloradas acusasiones a los políticos y sobre todo a los gobernantes por la situación de hambruna, en suma: un hervidero de campaña política pre-electoral sirviéndose de un problema gravísimo.
Previo al “Bum” de esta nueva crisis alimentaria, el Centro de Comunicación para el Desarrollo había diseñado junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), un proyecto que demostrará la forma en que, por medio de un proceso bien estructurado de comunicación, participativo desde su inicio con las organizaciones locales municipales y enfocado en la educación; es posible el combate a la desnutrición de niños y niñas menores de 36 meses de edad, por medio del efectivo y afectivo cuidado tanto de madres y padres, como de autoridades y líderes de las comunidades.
El Proyecto Demostrativo 36 Cero Desnutrición ha dado inicio en municipios de los departamentos de Chiquimula y Totonicapán. Pronto continuaremos publicando más información al respecto. Les invitamos a visitar: www.proyecto36cerodesnutricion.blogspot.com
Feb 02 2009
Otra Comunicación para Otro Desarrollo
El pasado viernes 23 de enero de 2009, el Centro de Comunicación para el Desarrollo (CECODE) presentó el primer libro de su colección, titulado “Otra Comunicación para Otro Desarrollo”. Se trata de un esfuerzo por recuperar la voz de los que hacemos comunicación en Guatemala, quienes queremos escucharnos, reflexionar, reconceptualizar las ideas, plantear propuestas desde nuestro propio contexto, en pocas palabras: dialogar sobre la comunicación. Especialmente la comunicación como un elemento fundamental en los procesos de cambio social. Esto nos llevó a plantearnos si hablamos de “comunicación para el desarrollo” o bien, de OTRA COMUNICACIÓN PARA OTRO DESARROLLO.
Este primer libro se trata de la toma de postura del CECODE frente a los retos que enfrentamos como sociedad. Es decir, se trata de nuestro marco doctrinario, nuestro fundamento de acción. En las páginas de este libro hemos querido colocar esa otra comunicación por la que luchamos y ese otro desarrollo que imaginamos. Cabe decir, que no tiene nada que ver con la acumulación de riquezas, ni en la explotación de los poderosos. También cabe decir que esa otra comunicación es sinónimo de diálogo y de acción, acción contra los grupos hegemònicos, una acción que debemos promover desde los sectores populares, para recuperar su derecho a la voz, para ser ciudadanos y ciudadanas plenas.
El libro se compone de tres capítulos: el primero nos hace un recuento de manera sencilla, sobre lo que nos han querido imponer en torno a la idea de desarrollo y sobre la idea de la comunicación. Esta reflexión nos lleva a pensar que ni se trata de “desarrollo” y mucho menos de “comunicación”. Y esto significa que buscamos otras maneras de entender estos dos conceptos. Todo ello, para invitarnos a ser “necios” y “necias”, a seguir, a pesar de todo, luchando por una comunicación alternativa.
Y es que en el segundo capítulo profundizamos un poco más sobre lo que significa esa “comunicación alternativa”, nada nuevo para nuestra América Latina, en la cual nace desde hace ya varias décadas. Nos plantea la vigencia de este modelo. Concluye el libro con un apartado que nos hace reflexionar sobre ¿qué tipo de comunicadores y comunicadores están formando las universidades? ¿comunicadores para el desarrollo?
Todas estas ideas se vieron enriquecidas por los comentarios de Ileana Alamilla, directora de CERIGUA, y de Alfonso Gumucio, especialista internacional en comunicación para el cambio social. No podía ser de otra manera, no podríamos hablar de comunicación alternativa, sin reconocer el valioso aporte de Ileana desde la comunicación alternativa a nuestro país desde hace varios años, y sobre todo, en las décadas de la guerra del Estado hacia el pueblo. Ese aporte de hablar cuando los medios masivos de difusión callaron, invisibilizando los horrores del Estado terrorista. Ileana nos recordó los siempre vigentes análisis realizados por la UNESCO en la década de los ochentas, con la Comisión Sean McBride, en los cuales se denunciaba ese orden injusto de la comunicación. ¿Cuànto ha cambiado en el mundo? Aún las potencias económicas se sienten propietarias del derecho a hablar imponiéndonos la obligación de escucharlos. Algo que es reproducido por los grupos propietarios de medios de difusión.
Alfonso nos planteó críticamente que hablar de comunicación para el desarrollo es necesario retomar los aportes del Congreso Mundial celebrado en el 2006 en Roma, Italia, en el cual se plantea que los procesos de cambio social deben acompañarse básicamente del ejercicio del derecho a la comunicación de los pueblos. Valorizó el aporte de la comunicación alternativa y nos planteó que sigue estando vigente en sociedades como la nuestra que posee tantos retos con base en lo pobres indicadores de desarrollo que muestra.
Fue una noche para ejercer ese derecho a la comunicación y con base en ello, se abrió un intercambio de ideas con algunas de las personas asistentes. Decimos que, al final, sigue vigente el compromiso por hacer otra comunicación para otro desarrollo.
Fotografias por Nicolás Pacheco: (1) Mesa con autores y comentaristas; (2) Alfonso Gumucio, consultor internacional; (3) Ileana Alamilla, comunicadora alternativa.
El libro está a la venta en la librería Sophos de Guatemala (también vía internet):
http://www.sophosenlinea.com/index.php?option=com_phpshop&page=shop.product_details&flypage=shop.flypage&product_id=81257&Itemid=8
May 05 2008
Publicaciones
En esta página ofrecemos algunas publicaciones realizadas por el Centro de Comunicación para el Desarrollo.
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